El mantenimiento correctivo siempre cuesta más que el preventivo, y no solo por la refacción: cuesta la producción detenida, el agua que hubo que comprar mientras el sistema estaba abajo y la membrana que se pudo haber salvado limpiando a tiempo.
Las pólizas se arman a la medida del sistema y de la criticidad que tenga para tu operación. Una planta que alimenta calderas no puede esperar lo mismo que un suavizador de servicios generales.
Qué puede incluir una póliza
- Visitas de mantenimiento preventivo programadas
- Revisión y calibración de instrumentación
- Análisis de agua de alimentación, producto y rechazo
- Normalización y seguimiento de parámetros de desempeño
- Limpiezas químicas programadas
- Regeneración y verificación de medios filtrantes
- Suministro de consumibles y químicos
- Revisión de bombas, válvulas y automatización
- Reporte técnico por visita con tendencias
- Atención prioritaria ante fallas
- Capacitación periódica al personal de operación
Cómo se dimensiona
Criticidad del sistema
Qué pasa en tu operación si el sistema para una hora, un turno o un día. Eso define la frecuencia de visitas y el tiempo de respuesta comprometido.
Complejidad del tren
No es lo mismo un suavizador que una planta con pretratamiento, ósmosis inversa de dos pasos, EDI y lazo de distribución.
Estabilidad del agua
Un agua de pozo con composición variable exige más monitoreo que una alimentación de red municipal estable.
Capacidad del personal en sitio
Si tu equipo puede hacer las rutinas diarias, la póliza se enfoca en lo especializado. Si no, cubrimos más alcance.

